CUESTIÓN DE LOCURA O DE CORDURA?

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“Yo no estoy loco(a)”, esa fue la respuesta más mencionada por algunos de mis compañeros de la Universidad cuando les pregunté si alguna vez han utilizado el servicio de psicología que ofrece la Institución o si al menos han ido a un psicólogo particular. Lo que llamó mi atención fue la respuesta que recibí al preguntarles si en algún momento habían consultado a los famosos brujos o consejeros sentimentales. La mayoría, incluidos también los hombres, han pagado o se han prestado para que les lean la mano, las cartas o el cigarrillo. Unos dicen que lo hacen por simple curiosidad, pero también hay quienes aceptan que han elegido esta opción para lograr tomar decisiones en sus vidas, encontrar el culpable de su mala suerte y en general entender aspectos de su pasado que afectan el presente y así poder cambiar el futuro.

No sólo eso me sorprendió, todavía hay quienes creen que los estudiantes que buscan ayuda psicológica en la Universidad son personas psicóticas, que el servicio que prestan los psicólogos es de baja calidad y confiabilidad, además, ven innecesario que un desconocido les aconseje sobre cómo manejar sus conflictos. La vergüenza es otro factor importante que impide a los estudiantes buscar ayuda profesional, pues “qué dirán mis amigos”.

Por qué seguimos intentando vender una imagen de bienestar, en donde ir al psicólogo es sinónimo de infelicidad y fracaso. Paradójicamente consultar al “brujo” no nos produce vergüenza, pagamos sin quejas la consulta y creemos que ellos conocen mejor nuestra vida que nosotros mismos.

Ante tantas opiniones y dudas sobre lo que significa la asesoría psicológica, servicio que brinda la Institución, asumí el riesgo y asistí a mi primera cita (y no me considero loca) con la Dra. Sandra Guzmán, psicóloga de la Universidad. Les puedo decir que valió la pena, el servicio que prestan es prácticamente inmediato (no es indispensable estar en shock emocional o delirando), son profesionales capacitados, éticos y con gran calidez humana. Pero lo más importante es que comprobé que para consultar un profesional no es necesario estar pasando por una crisis existencial, basta con querer atender y entender nuestras necesidades interiores y nuestra mente.

A todos ustedes los invito a que aprovechen este servicio que ofrece la Institución y sin ningún costo, ubicado en la casa de la 53 con séptima, segundo piso. Recuerden que una mente sana consigue la felicidad que no da mil predicciones buenas.


Una respuesta to “CUESTIÓN DE LOCURA O DE CORDURA?”

  1. alejoparada Dijo:

    Tienes razón Mónica…, ojalá los estudiantes aprovechen más este servicio… en lugar de ir donde brujas. Bien escrito.

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