Insultos.com
- Posted by Fabio on Febrero 25th, 2007 filed in Noticias
Hace unos años, cuando empezaron a aparecer los periódicos virtuales por Internet, surgió una tecnología que permitía a los lectores comentar las noticias o columnas y conseguir que sus mensajes se divulgaran en espacios accesibles a todos. Más adelante se incorporaron nuevas posibilidades, como las de calificar un texto u opinar sobre el de un lector. Quienes de modo habitual acuden a la edición virtual de EL TIEMPO (eltiempo.com) identifican estos servicios como “votar a favor o en contra de este comentario” y “responder a este comentario”.
Tan sorprendente herramienta tecnológica constituía una revolución en las comunicaciones; una revolución en favor de la democratización y transparencia. A través de los foros era posible evaluar la edición diaria; reaccionar de inmediato ante las noticias o comentarios para corregirlos, apoyarlos o discrepar de ellos; obtener comunicación de doble vía con los periodistas; exponer ideas propias y abrir vínculos hacia informaciones complementarias. Todo esto se producía a la vista de cientos de miles de lectores y en tiempo real mediante un par de clics en el computador. Adicionalmente, la medición de las participaciones permitía al medio conformar tablas de los ítems más leídos, más enviados, mejor valorados, más comentados…
* * * *
Este mundo maravilloso ha encontrado, sin embargo, un inesperado obstáculo, y es que la tecnología traza caminos, pero no garantiza contenidos. Lo que prometía ser espléndido instrumento de intercomunicación con los lectores se ha visto aquejado por la intromisión de mensajes anónimos cargados de injurias, lenguaje procaz, calumnias, apologías racistas, sectarismo y amenazas, no pocas de muerte. Sería injusto decir que ellos son una mayoría. Seguramente no. Pero sí han pasado a convertirse en los protagonistas más gritones y vulgares de los foros. Su omnipresencia se volvió un problema para los medios de comunicación, no solo por el envilecimiento del nivel de los comentarios y la propagación de una intolerancia contraria al espíritu democrático de Internet, sino porque podrían crear, y crean, serios problemas jurídicos para la cabecera que los acoge de manera automática.
Semejante dolor de cabeza lo afrontan en mayor o menor grado todos los medios de comunicación del mundo que tienen su expresión en Internet. En E.U., cuando el mayor defensor de la libertad cibernética creó su propio blog, se vio obligado a cerrarlo por la degradación de los comentarios que llegaban. Los Angeles Times intentó crear un editorial participativo que recogiera la opinión de los lectores, y el experimento fue abortado al tercer día por la profusa intromisión de mensajes racistas y obscenos. También The Washington Post suspendió la bitácora de opiniones sobre sus páginas editoriales.
* * * *
Se ha demostrado, tristemente, que el anonimato, sumado a la ausencia de toda censura, es capaz de producir unos esperpentos que degradan la seriedad de la prensa y acaban por espantar a los lectores que envían opiniones serias. Sobra decir que pocos periodistas aceptan dialogar en tal ambiente de vulgaridad e intemperancia.
La defensa del espíritu libertario de la red, y la filosofía de que aun en el fondo de esos mensajes de letrina hay una voz que es preciso escuchar han permitido que los foros permanezcan abiertos pese a sus abusos. Sería pesimista pensar que ellos retratan la sociedad colombiana, mucho más rica y sana que los enfermizos participantes. Pero de alguna manera está allí, agravada y fomentada, la metástasis de algunos vicios de nuestra crispación actual, como la agresividad y la polarización.
Algunos periódicos gastan sumas ingentes en filtrar estos mensajes para evitar calumnias, insultos, amenazas, apologías racistas. Pero no hay soluciones fáciles, baratas e inmediatas. La tecnología obstaculiza los textos perversos, mas no los impide.
* * * *
En lo que concierne a eltiempo.com, reconocemos la existencia de un problema que, pese a nuestros esfuerzos, no hemos podido resolver. Pero insistiremos. Una prioridad es acabar con el anonimato de los seudónimos que premian la cobardía de quienes disparan desde la oscuridad y estamos dispuestos, incluso, a emprender acciones legales contra los autores de mensajes que configuren delitos.
Intentaremos estas y otras soluciones que nos permitan proteger este espléndido instrumento, al tiempo que tratamos de impedir que los matones cibernéticos sigan enlodando la transparencia informativa y poniendo a prueba una tradición respetable por la que debemos velar. Estaremos informando a nuestros lectores.
-
informacion tomada del tiempo .com
Una respuesta to “Insultos.com”
Deje su comentario
Usted debe estar registrado para publicar su comentario.









Febrero 27th, 2007 a las 11:17 pm
Fabio, creo que aquí si hacemos mal el trabajo, podemos hacer mejor lo siguiente, una pequeña noticia diciendo que navegando encontraste una página que dice esto y aquello y que los invitas a leer esta noticia en el siguiente link. Y a continuación colocas el link en nueva ventana.
El aporte es tu comentario y la invitación a nuestros lectores, no copies el texto completo pues ya esta en el tiempo.com no hace falta duplicarlo, mejor hagamos un pequeño aporte como que pensamos nosotros al respecto, o si tenemos algo que agregar, algo que puede ser positivo también es que podemos enviar este comentario al tiempo.com para que ellos también comenten sobre nosotros.
Recuerden que el ejercicio es reciproco en la medida que participemos ellos participaran de nosotros también.