MALICIA INDÍGENA Y COMENTARIOS MALALECHE

El colombiano, tal vez sin ser plenamente consciente —imagino que por su mezcla de sangre de ladrón español con la de indio desconfiado—, en un gran porcentaje tiende a no ser muy constructivo en sus críticas, aun cuando las situaciones le beneficien directamente.

¿Se ha dado cuenta? Párele bolas: Colombia empató con Brasil en su primer partido a las eliminatorias al Mundial Suráfrica 2010, jugaron bien, para qué. ¿Qué salieron luego a decir algunos colombianos? “Que Brasil no jugó”, “que estaban cansados”, “que la altura les afectó”, “que no alcanzaron a entrenar”.

Todos estos comentarios hablan, tristemente, de un pueblo que no cree en sí mismo, además que desprecia el buen trabajo de quienes se esfuerzan para hacer las cosas bien, como el director técnico y los jugadores. En Bolivia Pinto tiene la oportunidad de callar o ratificar las habladurías.

Ese no creer “tanta maravilla” y pensar que siempre existe algo subterráneo, una incapacidad latente, una intensión oscura, genera toda una cartilla de comentarios ‘malaleche’ que de críticos rayan en lo malicioso. Valga la aclaración, estas palabras no son propiamente fruto del objetivo consciente de ser destructivos, la malaleche habla como un mecanismo reflejo (diría un psicólogo de la malaleche) ante hechos que no se conocen plenamente o el individuo no tiene control del desarrollo del mismo.

Valiéndonos del ejemplo del fútbol, pensamos en los que está sucediendo por estos días en el Politécnico Grancolombiano; para algunos compañeros hacer parte de una red mundial de educación los ha asustado; las expectativas ante las trasformaciones son tan grandes que no se sabe con exactitud el alcance a los que nos enfrentamos y se responde con comentarios desinformados; no es que se descalifique la crítica, mientras sea argumentada y conozca las razones que las motivan.

Rumores hablan acerca de diferentes cambios en la infraestructura física del Politécnico Grancolombiano: que se quitó el Servicio Médico para montar un Donking Donuts; que partieron los salones para meter más estudiantes; que no caben más personas en el campus; que todo ha desmejorado: la calidad académica, la calidad de los docentes; que la universidad solo piensa en lucrase a costa de los estudiantes; que el ‘Poli’ se va a acabar en cinco años porque entonces será Whitney, perdiendo todos los egresados el nombre de la Institución que los soporta como profesionales.

Toda organización busca crecimiento, lo cual no es opuesto a su fin social. Semestre a semestre desde su fundación, el Politécnico Grancolombiano ha creado programas que han permitido a más cantidad de colombianos acceder a la educación superior; de esta manera programas como medios audiovisuales o servicios técnicos para aerolíneas, por dar algunos ejemplos, crecen en número de estudiantes. El crecimiento es el respaldo a la calidad de los programas, es decir, más aspirantes quieren hacer parte de nuestra Institución porque reconocen su calidad.

El crecimiento no es improvisado, según Fernando Dávila Ladrón de Guevara, vicerrector Académico del Politécnico Grancolombiano, “la capacidad instalada del campus es de 10.500 estudiantes; en este momento somos 8.500. Eso quiere decir que estamos en un 80 por ciento de la capacidad”. La queja que algunos estudiantes elevan respecto a la sobrepoblación es basada en la sensación que les representa estar en, por ejemplo, la cafetería a la hora del almuerzo, no porque realmente exista sobrepoblación sino porque el estudiante prefiere estar en algunos lugares y no en otros. Algo similar pasa en muchas reuniones en casa de amigos, la sala y la cocina terminan convirtiéndose en el lugar en el que se concentran los asistentes, mientras los pasillos, el jardín o el patio tienen pocos visitantes.

La nueva plazoleta del Bloque J, con su respectiva zona de comidas, mesas y sombrillas, que representó una importante inversión, busca que la comunidad tenga otros espacios a los cuales recurrir, descongestionando otros. Si empezamos a disfrutar de esos espacios y todos no buscamos estar a la misma hora en el mismo lugar, la aglomeración, con toda seguridad, cesará.

Por otro lado, los salones, según Édgar Samudio, director de Procesos Académicos, se dividieron porque tenían capacidad para sesenta estudiantes, lo cual era inconveniente para el desarrollo de un curso; es decir “se buscó crear salones con capacidad para treinta personas, para tener grupos pequeños”, es un asunto de eficiencia que logra una mejor distribución de los estudiantes en las aulas y facilita el trabajo del profesor, en beneficio por supuesto del estudiante.

Además de la división de los salones se reasignarón espacios para ofrecer un laboratorio de revelado a color y un centro de cómputo para prácticas libres con 52 equipos. Así que la infraestructura física se reacomoda buscando brindar más comodidad a los estudiantes, debido a que no es posible construir más salones o edificios en la universidad por limitaciones de ley en los Cerros Orientales.

La queja del Servicio Médico es una de las que nuestro detector de malaleche registra índices más altos. Como se ha explicado en otros artículos de SC, el Ministerio de Salud y Prevención Social determinó que ninguna institución puede ofrecer servicios de salud y odontología sin tener la infraestructura necesaria para ello, es decir, convertirse en Institución Prestadora de Servicios de Salud (IPS); ante la decisión de retirar este servicio y establecer el de enfermería, se pensó en atender una de las más importantes molestias del estudiantado: la aglomeración, por ello se hizo la cafetería y la nueva plazoleta, buscando brindar bienestar a la comunidad.

En relación a la queja de la calidad académica y de los docentes, se ha incrementado en un 40 por ciento el número de docentes de planta, además, se han implementado los Comités de Selección Docente, conformados por los más altos representantes académicos de la universidad y cada una de las facultades, en el cual se evalúan las hojas de vida de los aspirantes, se aprueban o rechazan las solicitudes buscando siempre mejorar el nivel de los docentes.

Finalmente, uno de los comentarios más sorprendentes: ¿que el Politécnico Grancolombiano se va a acabar en cinco años? Nada más lejano a la realidad, según Fernando Dávila, no solo no se acabará el Politécnico, ni el nombre ni su función social, sino que ahora hacemos parte de una red internacional que cuanta hasta el momento con filiales en Panamá, Argentina, Brasil y Dallas, “eso nos abre al mundo, permitiendo posibilidades de intercambio, movilidad, doble titulación, entre otras, para estudiantes, docentes y funcionarios. Ya no somos parte de una pequeña comunidad local —como lo éramos antes— sino de una red en pleno crecimiento, al cual la comunidad lo que debe es sacarle provecho y exigir que las posibilidades se den con rapidez”, afirmó.

Otros temas quedarán para otros interesados en Servicio Colectivo en resolverlos. Como estudiantes debemos confiar más en las trasformaciones, entender que estamos en plena expansión y que los más beneficiados seremos cada uno de nosotros. Las puertas, según lo manifiesta nuestra Institución, estarán siempre abiertas a las críticas y las sugerencias; la invitación es a denunciarlas con argumentos, preguntar y no simplemente hacer parte de ese porcentaje de colombianos que solo ven aspectos negativos en las grandes iniciativas, que creen que ninguna institución es buena, ninguno de nuestros jugadores de fútbol igual a los extranjeros, ningún director técnico como los del pasado, que nunca llegaremos a un mundial de fútbol y que, aún así, seremos los profesionales constructivos que necesita este país.

Escrito por: Alejandro Parada


2 Respuestas to “MALICIA INDÍGENA Y COMENTARIOS MALALECHE”

  1. edwin Dijo:

    Creo que todos estos comentarios “mala leche”, dejan ver una gran falta de sentido de pertenencia de los estudiantes con la universidad.
    Pero también deberían tenerse en cuenta algunos, como criticas constructivas, para mejorar nuestra universidad.
    Además como futuros profesionales deberíamos fijarnos no tanto en los problemas de la universidad, sino en las soluciones que podemos proporcionar para estos.

  2. Andresroj Dijo:

    Puede que si, que el articulo enga razon, pero que responden al problema de los cupos a principio de semestre?????}
    Ya son dos semestres con ese problema, que van a hacer para solucionarlo?, Van a hacer algo?

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